
¡Palabra para tu vida, al finalizar este hermoso día!… 😊
19 agosto, 2019
Jesús nos enseñó a orar!… 👍💞🙏😚👼🌼🌟💫
21 agosto, 2019
Salmo 84, 9. 11-12. 13-14
R. (9b) Escucharé las palabras del Señor.
Escucharé las palabras del Señor,
palabras de paz para su pueblo santo
y para los que se convierten de corazón.
Está ya cerca nuestra salvación
y la gloria del Señor habitará en la tierra.
R. Escucharé las palabras del Señor.
La misericordia y la verdad se encontraron,
la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra
y la justicia vino del cielo.
R. Escucharé las palabras del Señor.
Cuando el Señor nos muestre su bondad,
nuestra tierra producirá su fruto.
La justicia le abrirá camino al Señor
e irá siguiendo sus pisadas.
R. Escucharé las palabras del Señor.
Evangelio de Hoy: En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo les aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los cielos. Se lo repito: es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los cielos».
Al oír esto, los discípulos se quedaron asombrados y exclamaron: «Entonces ¿quién podrá salvarse?» Pero Jesús, mirándolos fijamente, les respondió: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible».
Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: «Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué nos va a tocar?» Jesús les dijo: «Yo les aseguro que en la vida nueva, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.
Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. Y muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros». (Mt 19, 23-30).
En el Salmo responsorial de hoy, Dios nos anuncia su paz. Y cuando Dios pronuncia una palabra, se cumple. ¡Por supuesto que es así! ¡Él es Dios! Bueno, ¿Tú ves el amor y la fidelidad «encontrarse» en tu vida? ¿La justicia y la paz te «besan»?
¡Sí! Si tu esperanza está en Dios, como dice el salmista de los fieles de Dios. Aun cuando haya injusticias en tu contra, la justicia de Dios está contigo. El problema es que la paz de Dios se puede extraviar dentro del montón de cosas que están pasando.
En la lectura del Evangelio de hoy, Jesús menciona dos formas significativas en que perdemos esta paz: al acumular bienes materiales sólo para nuestro beneficio y al depender de las relaciones familiares (incluyendo amistades que son como familia) para conseguir todo lo que necesitamos, emocional y espiritualmente. No podemos tener paz cuando esperamos que el dinero y las posesiones nos satisfagan, porque nunca serán suficientes. No podemos tener paz cuando esperamos que otros nos hagan felices, porque nos van a defraudar continuamente.
La cura, dice Jesús, es mantener nuestros ojos en él. Dejarlo todo para seguir a Jesús, no quiere decir que tiremos por la puerta nuestras posesiones. Más bien, significa que estén disponibles para Jesús, para que él haga lo que quiera con ellas, para su santo propósito. Compartimos lo que tenemos porque nos preocupamos, reconociendo que Dios nos ha dado todo lo que tenemos y para que podamos beneficiarnos de ello y que lo podamos distribuir a los demás. No sólo hay gran paz al tener la libertad para hacer esto, sino una gran satisfacción también.
Al renunciar a nuestras relaciones por seguir a Jesús significa que dependemos de él, en lugar de la familia y amigos, para satisfacer todas nuestras necesidades. Aunque estas personas deberían ser buenas con nosotros, su amor imperfecto crea agujeros en nuestras vidas, vacíos que hieren, Dios quiere vivir en estos agujeros para poder consolarnos, pero si llenamos los agujeros con ira o adicciones, no habrá espacio para él. Al depender de Jesús y reconocer que él sufrió por nosotros, podremos sobrellevar el dolor mientras él trabaja en los corazones de las personas que deberían llenar esos vacíos. ¿Qué pasa si esto ocupa el resto de sus vidas? Bueno, habrá una eternidad para disfrutar su amor.
Cuando oramos para ponerle fin a un problema, tenemos que esperar, con total confianza, por la solución de Dios – frecuentemente inusual. Y, mientras oramos, deberíamos pedirle a Jesús que nos de su paciencia y su amor sobrenatural para ello. La verdadera paz se encuentra, solamente, cuando nos apoyamos en él y lo hacemos la persona más importante en nuestra vida.
Al depender de Dios y poner nuestra esperanza en su amor, la esperanza se vuelve confianza. Y la confianza se vuelve paz!… #terrymodica #reflexión #buenanueva #palabradelseñor #fe😊 #esperanza🙌 #amor💞 #evangelización2.0📲 #lavirgencitaydiosunoytrinosonbuenos👍💞🙏😚😇😚👼😚👼😚👼💖😊🌼🌟💫



