
Cuerpo, Mente, Alma y Espíritu!… :)
3 marzo, 2016
¿Y ahora qué? Hermano en la Fe!… :)
6 marzo, 2016
El dominio de si mismo, se define como «la virtud de uno que controla sus deseos y pasiones». Es uno de los frutos del Espíritu Santo…
El Papa Francisco ha hablado de custodiar y servir. Todo ello tiene que ver con el dominio de uno mismo. Un campo en el que también cabe destacar valores como: el respeto y la fidelidad, la paciencia y el ascetismo, el ánimo y la valentía, la concentración y el silencio. (…)Es impresionante la importancia que este tema tiene en la vida de las personas y que no siempre se le pone la atención que merece. La palabra de Dios compara a una persona sin dominio propio a una ciudad que está a merced del enemigo y de fortalezas externas que llegan a tener el control de su vida.
Todo empieza desde la mente… En tu mente es donde se levantan argumentos negativos críticos e indisciplinados que te llevan a acciones negativas en contra de la voluntad divina!… Normalmente nuestras acciones son dirigidas por nuestra forma de pensar, así que el primer paso para actuar correctamente es tener pensamientos correctos.
Al respecto, recuerda esta cita bíblica (2 Pedro 1:5-7): «Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo».
Tomando de ese fragmento de las sagradas escrituras y de uno de los valores señalados por el Papa Francisco, para lograr el dominio de si mismo… Vemos a la paciencia!… La paciencia se asocia a la serenidad para aceptar lo que no se puede cambiar y al compromiso para cambiar lo que se puede, comenzando por uno mismo. Distinguir ambas cosas es ya mucho, y requiere reflexión y exámen para reconocer, por ejemplo, que me falta orden o control. Pero mientras no se pase del pensamiento y de la imaginación a la acción, nada se cambia. Así mismo, la paciencia debe asociarse al ascetismo, que según Guardini, significa «que el hombre se decida a existir como hombre» (p. 217). Y que para eso sea capaz de ordenar sus tendencias según la jerarquía de valores que hay en la realidad: la salud y el trabajo, la realización personal, el crecimiento espiritual. Esto implica sacrificio, esfuerzo y disciplina. Mas hoy muchos no quieren oír hablar de «sacrificios» aunque los hacen con frecuencia (por exigencias del trabajo o de la salud o de la propia imagen). En cambio, quien ha descubierto lo que vale la pena, sabe encontrar ocasiones cada día para fortalecerse en ese ascetismo, sin perder la salud: acostarse en punto, acabar la tarea, aceptar una limitación por un bien mayor, tratar bien a alguien antipático, etc. Tampoco el cristianismo aconseja grandes ayunos y penitencias, sólo lo necesario para acompañar a Jesucristo camino de la Cruz.
Como conclusión; la clave para tener el control espiritual sobre tus emociones negativas, radica en renovar tu mente, procurando que tus pensamientos y actos estén de acuerdo con lo que Dios a planeado… Esto se puede lograr conociendo tu identidad en Dios, tu posición y tu relación con Él. Que junto a Él todo es posible. Si tu lo decides, si rechazas todo pensamiento o acción que se levante en contra de la voluntad de Dios, si tu mirada está puesta en lo celestial y no en lo terrenal…
Tu comportamiento pues al encomendarte al espíritu santo va ir siendo transformado y podrás ver y experimentar su fruto!… (Fuente: Ramiro Pellitero/ Catholic.net y Sonia Luna/ Cashluna.org) #DominioDeSiMismo #FrutoDelEspírituSanto #Mente #Voluntad #Corazón #CuidadoDelAlma #AspirarLoCelestial #Autocontrol #Paciencia #Benevolencia #Amor #DiosEsAmor 🙂
